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18
JUN
2016

No quiero llorar. Una historia sobre el llanto

Comments : 1

No quiero llorar. Cada vez que escucho esta frase, me lleva a observar qué ha tenido que pasar en el interior de una persona para que se sentencie con esta frase. Y es que la frase me resulta contundente y dura.

Cuando alguien dice que no quiere llorar, de alguna manera nos dice que siente ganas de llorar, pero no lo va a hacer. Y en esos casos les preguntaría qué ha debido pasar para que se hagan ese daño.  

Esa frase me parece que dice algo importante, la he escuchado en bastantes ocasiones durante el tiempo que llevo ayudando a mis clientes. Me consta que es importante en la historia de estas personas.

Mientras escribo me vienen rostros a la mente, recuerdo sus posturas, sus caras conteniendo la emoción, la rigidez, la tensión, los dolores de cabeza que se producen a sí mismos.  

carolina suárez. singularcoach.com

¿Qué hay detrás de una frase así? ¿Qué se esconde tras el no quiero llorar? 

En el tiempo que llevo profesionalmente ayudándoles, y cuidando no generalizar, podría analizar que en algún momento de sus experiencias en la vida, ante su llanto, sintieron la burla, la soledad, la exclusión, el rechazo, el desprecio de personas a las que querían. Ante esos sentimientos optaron por evitar, controlar, el llanto.

Esta explicación que podría sonar trivial, no lo es para nada.

El llanto es una de las formas con la cual podemos expresar la emoción, y curiosamente, llorando podemos expresar muchas emociones que nos dan sentido.

Podemos llorar por tristeza, por rabia, por alegría, por compasión, por incomprensión, por alivio, por amor, por miedo, por impotencia, por confusión, por dolor, por sentirnos comprendidos, y un largo etcétera de posibilidades que hacen únicas a las personas que las expresan.

Recuerdo especialmente una sesión de grupo, que les paso a relatar.

Una chica del grupo compartía una situación que había vivido cuando era una niña. Desde que empezó en el grupo de terapia había usado la frase “no quiero llorar” seguida de “es que soy muy llorona”

Cuando le pregunté,  – ¿A qué te refieres con muy llorona?, contestó: – sí, me refiero a que lloro por tonterías- y cuando le señalé que nada de lo que había compartido me parecía una tontería, brotó su llanto a borbotones.

Durante la sesión compartió con su grupo vivencias que tuvo con su padre cuando era una niña.

Una niña que quería a su padre, pero que aprendió a negar sus emociones, porque cada vez que se emocionaba y lo expresaba con llanto, su padre le respondía con frases como:

“No seas llorona”, “déjate de tonterías”, “a mi no me vuelvas loco”, respuestas que ella sintió como un desprecio, como un rechazo. Ésta fue la clave que me ayudó a entenderla mejor, para así poder ayudarla.

Cuando esta chica decía “no quiero llorar” de alguna manera inconsciente estaba diciendo “si lloro me vas a rechazar”, como hizo mi padre. Por ese motivo, cuando compartió en el grupo que no quería llorar, de alguna manera nos estaba diciendo que no quería ser rechazada por nosotras, compañeras y terapeuta.

Cuando comprobó que yo no usé la frase que su padre le decía, y al contrario, le cuestioné que nada de lo que había compartido me parecía una tontería, su reacción fue llorar.

Cuando le pregunté qué le había hecho llorar, qué había sentido, compartió que había sentido que no estaba loca, que la había entendido, que se había sentido escuchada y cuidada, que no tenía que esconderse para ser ella.

Esta descripción no es producto de la magia, requiere escucha, paciencia y constancia, por parte de ella, por mi parte y con la presencia de sus compañeras de grupo, que están para aprender de lo que comparten los otros y para compartir sus vivencias personales. Es así como durante la terapia las personas van encontrando sentido a sus miedos y deseos. Es un lujazo para mi poder ayudarles en este camino tan íntimo.

Si estás interesada, interesado, en unirte a alguno de los grupos te facilito más información:

¿Para qué te pueden servir los grupos de terapia? Pincha aquí 

 

 

 

Sobre el autor
Autora, Carolina Suárez Rivero, Educadora Social especializada en Coaching y psicoterapia, con despacho profesional en Gran Canaria.
  1. Yurena Reply

    Me encanta. Felicidades.

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